diumenge, 13 de gener del 2013

EL CONDE LUCANOR

DON JUAN MANUEL, Infante de Castilla, sobrino del rey Alfonso X el Sabio, es uno de los primeros artistas literarios, consciente de que su escritura tenía un valor estético, de que su trabajo era artístico, algo más que un mero mensaje. Compara sus textos con una medicina, un jarabe dulce que ayuda  a asimilar la enseñanza que contenían. Como artista, mimaba su obra: corregía, enmendaba, cambiaba las palabras buscando siempre la expresión más hermosa. A eso se le llama voluntad estética y esta actitud distingue al artista del mero informador.

Por todo ello, para evitar que los copistas tergiversaran sus libros y se difundieran con palabras que él no había elegido, depositó el original de cada una de sus obras en la biblioteca del castillo de Peñafiel (Valladolid), con el fin de preservar su creación. Pero el destino quiso jugarle una mala pasada y dicha biblioteca se incendió, de modo que no nos han llegado los originales.

Su obra más conocida es el Libro del conde Lucanor y Patronio, libro cuya primera parte reúne un conjunto de XLI narraciones que repiten una estructura de cajas chinas: el conde tiene un problema que afecta a su vida, no sabe cómo afrontarlo y pide consejo a su ayo, Patronio.Este, en lugar de darle un consejo directo, le pone un ejemplo, una narración -exemplum- de la que el conde deducirá qué debe hacer. Sigue la enseñanza del cuento y parece que leva bien, Así mismo, el propio Don Juan Manuel, convertido en personaje literario se sorprende de la calidad del ejemplo narrado por Patronio y lo resume, para sus lectores -es decir, nosotros- en una moraleja en forma de pareado.

Si quieres saber más, puedes leer algunos cuentos en la siguiente dirección. Te aconsejo el nºXXXV,

El conde Lucanor y Patronio


Como la obra de Don Juan Manuel es muy popular, algunos autore han convertido ciertos cuentos en textos teatrales o cortometraje, como este que te muestro acontinución, muy ingenios, rodado con clics de Playmóbil

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